Detrás de la nueva Reina Nacional del San Pedro 2026 hay una historia de disciplina, danza, gestión cultural y amor por las tradiciones. María Camila Escobar Cubillos, nacida en Guadalajara de Buga, acaba de llevar al Valle del Cauca a lo más alto de uno de los certámenes folclóricos más importantes del país.


Una vida dedicada al arte desde la infancia
María Camila Escobar Cubillos tiene 24 años y nació en Guadalajara de Buga. Desde los cuatro años encontró en la danza y el deporte una pasión que terminaría marcando su proyecto de vida.
Además de su formación artística, se desempeña como gestora cultural y ha participado en proyectos de circulación artística junto a entidades culturales del Valle del Cauca, promoviendo diferentes expresiones del arte en la región.
Del folclor al escenario nacional
Aunque muchos la conocen por su trayectoria en la salsa y la bachata junto a la Fundación Artística y Cultural El Templo del Swing, María Camila explicó que sus primeros pasos fueron precisamente en el folclor.
Para participar en el Reinado Nacional del San Pedro asumió uno de los mayores retos de su carrera artística: preparar el tradicional bambuco fiestero, una de las expresiones culturales más representativas del Tolima.
Durante varios meses trabajó junto a su equipo artístico en aspectos como baile, pasarela, expresión oral, preparación física y conocimiento de la cultura tolimense.
Orgullosa de representar al Valle del Cauca
La representante vallecaucana aseguró antes del certamen que uno de sus principales objetivos era mostrar la riqueza cultural del departamento y demostrar que el arte puede abrir oportunidades para los jóvenes.
En el desfile nacional estuvo acompañada por integrantes de la Fundación El Templo del Swing, quienes también representaron al Valle del Cauca con muestras folclóricas y coreografías preparadas especialmente para el certamen.
Una corona para Buga y el Valle
El esfuerzo tuvo recompensa. María Camila Escobar Cubillos fue elegida Reina Nacional del San Pedro 2026, convirtiéndose en una de las representantes más destacadas del certamen realizado en El Espinal, Tolima.
Su coronación no solo representa un logro personal, sino también un reconocimiento al trabajo de las escuelas de danza, gestores culturales y artistas que durante años han fortalecido el folclor y las expresiones culturales en Guadalajara de Buga.
Ahora, la joven bugueña se convierte en una nueva embajadora de la cultura vallecaucana y en un referente para niños y jóvenes que encuentran en el arte una oportunidad para construir su proyecto de vida.





