El deterioro en la prestación de servicios médicos, el cierre de áreas especializadas y la creciente deuda entre EPS e IPS mantienen en alerta al sistema de salud en el Valle del Cauca. Ante este panorama, la Gobernación analiza la posibilidad de declarar una emergencia humanitaria en el departamento.
Las autoridades advierten que la situación está afectando directamente la atención de miles de pacientes tanto en hospitales públicos como en clínicas privadas.
Cierre de servicios y falta de especialistas
De acuerdo con el balance entregado por el gobierno departamental, cerca de 2.000 servicios médicos han sido cerrados en distintas instituciones de salud del Valle del Cauca.
La problemática también incluye la falta de especialistas y personal médico en diferentes áreas, situación que ha generado dificultades para mantener la atención en algunos servicios.
Desde la Secretaría de Salud Departamental señalaron que varios cierres no obedecen únicamente a temas administrativos, sino también a la escasez de recurso humano especializado.
Deuda supera los 7 billones de pesos
Otro de los factores que agrava la crisis es la millonaria cartera entre EPS e IPS, que según las autoridades ya ronda los 7 billones de pesos.
La Gobernación aseguró que los pagos realizados recientemente no alcanzan a cubrir ni la mitad de la deuda acumulada, mientras las obligaciones continúan aumentando cada mes.
Hospitales y clínicas han advertido que esta situación pone en riesgo la sostenibilidad financiera y la continuidad de varios servicios médicos.
Hospitales públicos enfrentan mayor presión
Las autoridades departamentales indicaron que el cierre de servicios en algunas IPS privadas ha incrementado la presión sobre la red pública hospitalaria.
Esto ha generado mayor congestión en hospitales públicos, donde por ley no se puede negar la atención a los pacientes, incluso en medio de las dificultades operativas y financieras.
Buscan medidas urgentes
Frente a este panorama, la Gobernación adelanta reuniones y acercamientos con entidades de control para buscar soluciones que permitan contener la crisis.
El objetivo es evitar que continúen aumentando las barreras para acceder a atención médica especializada, especialmente en municipios donde los usuarios ya enfrentan dificultades para obtener citas, procedimientos y tratamientos.





