La crisis en la prestación de los servicios de salud para los docentes del magisterio volvió a impactar el normal desarrollo de las actividades académicas en Guadalajara de Buga. Este lunes, la mayoría de las instituciones educativas oficiales suspendieron clases debido a la decisión de los maestros de declararse en Asamblea Permanente, mientras que algunas instituciones anunciaron jornadas parciales para este martes.
Docentes protestan por dificultades en la atención médica
Los educadores señalan que las fallas en la atención continúan pese a los reclamos realizados durante los últimos meses. Según manifestaron, durante las vacaciones de mitad de año varios docentes no lograron acceder a consultas, tratamientos y otros servicios médicos, situación que se habría agravado recientemente con la cancelación de citas y nuevas dificultades en las IPS asignadas.
De acuerdo con el magisterio, las deficiencias afectan tanto la oportunidad en la atención como el acceso a diferentes servicios de salud.
La problemática se mantiene desde hace varios meses
Las dificultades en el modelo de salud del magisterio no son nuevas. Desde hace varios meses, organizaciones sindicales y docentes del Valle del Cauca han denunciado demoras en la entrega de medicamentos, problemas en la contratación de prestadores y retrasos en la atención médica.
Estas situaciones ya habían motivado jornadas de protesta convocadas por organizaciones como FECODE y sindicatos regionales, que continúan solicitando soluciones al Gobierno Nacional y a las entidades responsables del sistema.
Algunas instituciones tendrán jornada parcial
Como consecuencia de la Asamblea Permanente, la mayoría de los colegios oficiales de Buga no desarrollaron actividades académicas durante este lunes.
Para este martes, algunas instituciones educativas informaron que prestarán servicio únicamente hasta las 10:00 de la mañana, mientras continúan las actividades convocadas por el magisterio.
Docentes piden soluciones al Gobierno Nacional
Los maestros aseguran que las movilizaciones buscan visibilizar la crisis que enfrenta el sistema de salud del magisterio y exigir medidas que garanticen una atención médica oportuna.
También advierten que la situación no solo afecta a los docentes y sus familias, sino que termina impactando el desarrollo normal del calendario escolar y las actividades educativas en las instituciones oficiales.





