José Alejandro Hofmann Delvalle nació con parálisis total del cuerpo, enfrentó durante su infancia diagnósticos médicos poco alentadores y encontró dificultades incluso para ingresar al sistema educativo. A los 14 años aprendió a caminar y, años después, logró convertirse en juez de la República, una trayectoria que hoy relata como una historia marcada por la disciplina, la discapacidad y la decisión de superar las barreras que encontró durante buena parte de su vida.
Actualmente, con 36 años, Hofmann ejerce como juez en Colombia, ha tenido bajo su responsabilidad procesos judiciales de impacto nacional y recientemente publicó el libro “Un juez contra toda adversidad”, en el que reconstruye diferentes momentos de su historia personal y profesional.


Una infancia marcada por la discapacidad y el rechazo
Los primeros años de José Alejandro Hofmann transcurrieron entre tratamientos médicos y las dificultades derivadas de su condición física.
Su madre lo llevó a Estados Unidos buscando un tratamiento que, según relata, no estaba disponible en Colombia. Allí fue sometido a una intervención y permaneció durante aproximadamente un año con el cuerpo enyesado.
Pero las barreras no fueron solamente físicas.
Hofmann asegura que diferentes instituciones educativas se negaron a recibirlo, situación que hizo irregular su proceso de escolarización y llevó a que buena parte de su formación inicial se desarrollara desde casa.
A los 14 años tomó una decisión que cambiaría su vida
Uno de los momentos determinantes ocurrió durante su adolescencia. Su madre, quien había acompañado permanentemente su proceso, enfermó gravemente y quedó incapacitada.
La situación llevó a José Alejandro a enfrentar nuevamente la posibilidad de permanecer en una cama y depender de otras personas.
“Yo iba prácticamente a vivir y a morir tirado en una cama”.
Fue entonces cuando tomó una decisión que, según recuerda, modificó el rumbo de su historia.
“No me voy a quedar aquí… tengo que salir adelante”.
Comenzó un intenso proceso de rehabilitación y formación personal que posteriormente le permitiría avanzar hacia una vida independiente.
“Aprendí a caminar solo en la cocina de mi casa”
Durante aproximadamente dos años, Hofmann asegura que mantuvo una exigente rutina de ocho horas de terapia física y cerca de cinco horas diarias de estudio.
Mientras avanzaba en su rehabilitación, utilizaba libros de la Biblioteca Luis Ángel Arango para continuar aprendiendo y recibía periódicamente el acompañamiento de un profesor universitario.
El esfuerzo comenzó a producir resultados.
“Aprendí a caminar solo en la cocina de mi casa”.
Tenía 14 años.
Posteriormente logró validar el bachillerato e ingresar a la universidad, aunque asegura que nuevamente debió enfrentar obstáculos y rechazos relacionados con su discapacidad.
De enfrentar barreras educativas a convertirse en juez
Hofmann continuó su formación profesional en Derecho Penal y posteriormente ingresó al sistema judicial.
Su trayectoria también lo llevó a participar en temas relacionados con los derechos de las personas con discapacidad y accesibilidad, hasta llegar a ejercer actualmente como juez de la República.
Su historia profesional alcanzó mayor exposición pública al quedar al frente de procesos judiciales de relevancia nacional.
Tuvo en sus manos un proceso relacionado con el atentado contra Miguel Uribe Turbay
Entre las actuaciones judiciales mencionadas por Hofmann se encuentra la judicialización de alias “El Costeño”, señalado como uno de los implicados en el atentado contra el entonces senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
La exposición derivada del proceso también habría generado momentos difíciles para el juez.
Según su relato, después de algunas de sus decisiones se produjo un ambiente hostil en su contra y su fotografía comenzó a circular públicamente.
“Se generó un ambiente hostil… incluso publicaron mi foto e instaron a que me hicieran daño”.
Pese a esta situación, Hofmann asegura que ha continuado ejerciendo sus responsabilidades dentro de la justicia.

La muerte de su madre marcó otro momento de su historia
La figura de su madre atraviesa buena parte de su relato.
Fue quien lo acompañó durante los tratamientos médicos, buscó alternativas para mejorar su condición y permaneció junto a él durante los años más complejos de su infancia.
En 2023, su madre falleció.
“Lo único que pude hacer fue despedirme… honrar la vida”.
La pérdida se convirtió en otro de los episodios que Hofmann aborda al reflexionar sobre la adversidad y la manera como las experiencias difíciles han influido en su vida.
“Las dificultades no son para resentirse, son para crecer”
Además de su actividad judicial, José Alejandro Hofmann busca que su experiencia contribuya a cambiar la manera como se percibe la discapacidad.
Para él, no debe entenderse como una característica que determine el valor o las capacidades de una persona.
“La discapacidad no es una categoría distinta de ser humano… es una situación humana que nos puede tocar a todos”.
Su mensaje está especialmente dirigido a quienes atraviesan circunstancias que parecen cerrar sus posibilidades de avanzar.
“Las personas no se miden por lo que logran, sino por los retos que superan”.
Ahora, parte de esa experiencia quedó plasmada en “Un juez contra toda adversidad”, una publicación en la que reconstruye el camino recorrido desde una infancia marcada por la discapacidad y las barreras educativas hasta llegar a ejercer como juez de la República.
La historia de José Alejandro Hofmann Delvalle muestra un recorrido construido durante años: aprender a caminar, estudiar de manera autodidacta, ingresar a la universidad, formarse como abogado y posteriormente llegar a la justicia colombiana.




