Con una participación activa de las comunidades, Guadalajara de Buga vivió la jornada de elección de los nuevos dignatarios de las Juntas de Acción Comunal, en un proceso que en su mayoría transcurrió con normalidad.
De acuerdo con el balance entregado, en el municipio hay 92 juntas legalmente reconocidas, de las cuales 72 llevaron a cabo su proceso democrático durante la jornada electoral.
Participación y normalidad en la jornada
Las elecciones se desarrollaron sin mayores inconvenientes en la mayoría de sectores, con una participación comunitaria que permitió elegir a los nuevos líderes barriales y rurales.
Sin embargo, algunas juntas solicitaron el aplazamiento del proceso, entre ellas las de los barrios El Albergue y Santa Bárbara, así como la vereda Las Frías. De manera extraoficial, también se conocieron solicitudes en veredas como El Janeiro y La Magdalena.
Balance positivo a nivel departamental
Desde el departamento se destacó el comportamiento ciudadano durante la jornada, resaltando este proceso como un ejercicio clave de participación democrática y organización social.
Asimismo, se subrayó el papel de los dignatarios comunales como líderes cercanos a las problemáticas de sus territorios y fundamentales en la construcción de soluciones desde las comunidades.
Nuevos retos para los dignatarios
Con los resultados ya definidos en gran parte del municipio, los nuevos dignatarios comienzan a proyectar las acciones que liderarán durante este periodo.
Entre las principales iniciativas se encuentran la gestión de programas en salud, deporte y recreación, así como el mejoramiento de espacios públicos como parques, vías y escenarios comunitarios.
También se plantean proyectos orientados a fortalecer la economía local, impulsar el trabajo comunitario mediante mingas y avanzar en la construcción o adecuación de sedes comunales.
Inicio de un nuevo ciclo comunitario
Estas elecciones marcan el inicio de un nuevo ciclo para las Juntas de Acción Comunal, consideradas la base organizativa de los barrios y veredas en Buga.
El reto ahora será consolidar procesos participativos que permitan responder a las necesidades de cada territorio y fortalecer el trabajo conjunto entre comunidad e instituciones.




