Las llamas que permanecen activas en la zona alta de Buga mantienen la preocupación por los daños al páramo de Las Hermosas y el posible impacto sobre las fuentes hídricas que abastecen a varios municipios. Autoridades locales insisten en la necesidad de contar con apoyo aéreo para reforzar las labores de control.
El incendio forestal continúa afectando zonas de alta montaña y ha alcanzado vegetación propia del ecosistema de páramo, entre ella frailejones, especies que cumplen un papel importante en la regulación hídrica.
La emergencia se ha prolongado durante varias semanas y las condiciones del terreno dificultan el ingreso de los organismos que trabajan para contener el avance de las llamas.
Preocupación por las fuentes de agua
Una de las principales alertas está relacionada con el impacto que podría tener la pérdida de vegetación sobre la capacidad del páramo para regular el agua.
Durante el seguimiento a la emergencia se advirtió que los efectos podrían sentirse no solamente durante periodos secos, sino también en temporadas de fuertes lluvias, debido a los cambios que puede sufrir el suelo y su capacidad para retener y regular el recurso hídrico.
“Si dejamos quemar el páramo, muy seguramente el día de mañana la ciudad de Tuluá se puede quedar sin agua”, señaló una de las fuentes consultadas durante el cubrimiento.
También se alertó que, durante futuras temporadas de lluvias, la pérdida de cobertura vegetal podría modificar la manera en que el agua desciende desde las zonas altas.
Frailejones y fauna, entre los afectados
Las imágenes conocidas durante la emergencia muestran áreas de vegetación alcanzadas por el fuego y frailejones afectados por las llamas.
La preocupación ambiental también se extiende a la fauna que habita este ecosistema de alta montaña, donde se encuentran especies como osos de anteojos y tigrillos.
Los trabajos se han concentrado en sectores como La Mesa–Río Loro y Vasconia, con acciones dirigidas a impedir que las llamas continúen avanzando hacia zonas de páramo.
Bomberos, voluntarios y habitantes deben recorrer largas distancias y enfrentar terrenos de difícil acceso para llegar hasta algunos de los puntos afectados.
Insisten en apoyo aéreo para combatir el incendio
Ante las dificultades para controlar la emergencia únicamente desde tierra, desde Buga se ha reiterado la solicitud de apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
El llamado busca disponer de capacidad aérea para realizar descargas de agua sobre los sectores donde el acceso terrestre resulta especialmente complejo.
“Humanamente no va a ser posible hacerlo”, se señaló durante el llamado para reforzar las operaciones contra el incendio.
Lluvias generan expectativa en Buga
Mientras continúan las labores, las precipitaciones registradas durante las últimas horas en la zona urbana de Buga generan expectativa frente a la posibilidad de que también hayan alcanzado los sectores de montaña afectados.
De haber llegado hasta los focos del incendio, las lluvias podrían representar un alivio para las labores que adelantan los equipos en tierra y contribuir a disminuir la intensidad del fuego.
Sin embargo, la emergencia continúa y los esfuerzos permanecen concentrados en evitar que las llamas sigan avanzando sobre el ecosistema del páramo de Las Hermosas y sus fuentes de agua.





