Más de 1.500 hectáreas han resultado afectadas por los incendios forestales que permanecen activos desde hace más de un mes en la zona rural alta de Guadalajara de Buga. La emergencia mantiene en alerta a autoridades, organismos de socorro y comunidades ante el avance del fuego y el riesgo para ecosistemas estratégicos de alta montaña.
Videos compartidos en redes sociales muestran parte del impacto de las llamas sobre la vegetación y las dificultades que enfrentan quienes trabajan para contenerlas. La alcaldesa de Buga, Karol Martínez, reiteró la solicitud de apoyo al Gobierno Nacional para reforzar las operaciones.
El fuego continúa activo en la zona alta de Buga
A más de 3.300 metros sobre el nivel del mar, brigadistas, bomberos y habitantes de la zona adelantan labores para intentar controlar diferentes focos.
En tierra se realizan trabajos manuales y contrafuegos. Sin embargo, las condiciones geográficas dificultan la respuesta: de acuerdo con la alcaldesa, llegar hasta algunos sectores puede requerir cerca de cuatro horas de desplazamiento y otras tres horas caminando.
Los testimonios registrados desde la montaña evidencian la preocupación por evitar que las llamas continúen avanzando hacia zonas de páramo.
“Esto es lo que estamos controlando, que no nos pase para este páramo”, relata una de las personas que participa en las labores, mientras muestra uno de los focos activos.
Buga vuelve a pedir apoyo aéreo
Ante las dificultades para enfrentar el incendio únicamente desde tierra, la alcaldesa reiteró el llamado a las autoridades nacionales para conseguir apoyo aéreo.
“Humanamente no va a ser posible hacerlo”, manifestó Martínez al solicitar apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana con equipos que permitan combatir las llamas desde el aire.
También pidió la intervención de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para fortalecer la atención de la emergencia.
Según la mandataria, durante las últimas semanas han participado bomberos de diferentes municipios y brigadas privadas, además de los equipos que permanecen trabajando en el territorio.
Preocupación por el páramo de Las Hermosas
Más allá de la extensión consumida por el fuego, la emergencia genera preocupación por sus consecuencias ambientales. Entre los elementos en riesgo se encuentran vegetación nativa, fauna, flora y fuentes hídricas de la zona alta.
Las labores continúan mientras los equipos buscan impedir que los diferentes frentes avancen hacia áreas de especial importancia ambiental asociadas al páramo de Las Hermosas.
La magnitud de la emergencia y las dificultades para acceder a los puntos donde permanece activo el fuego mantienen la solicitud de Buga de aumentar las capacidades disponibles para combatir los incendios y proteger los ecosistemas de alta montaña.




