Un sismo de magnitud 5.1 con epicentro en Los Santos, Santander, volvió a generar inquietud este miércoles entre ciudadanos que han sentido diferentes movimientos sísmicos durante los últimos días en Colombia.
Después del terremoto de gran magnitud registrado el pasado 10 de agosto, la aparición de nuevos sismos ha generado preocupación, especialmente entre quienes resultaron afectados. El profesor Óscar Amaya explicó qué ocurre después de un evento de estas características y por qué algunos movimientos pueden continuar durante días, semanas o incluso meses.
¿Por qué ocurren réplicas después de un terremoto?
Según explicó el profesor Óscar Amaya, después de un terremoto normalmente se presentan réplicas mientras las rocas involucradas en el evento continúan su proceso de acomodación.
El experto indicó que, estadísticamente, las réplicas suelen ser de menor intensidad que el terremoto principal, aunque no existe un momento exacto en el que puedan anticiparse.
Este proceso puede extenderse durante diferentes periodos. De acuerdo con Amaya, después de un terremoto pueden pasar días, semanas e incluso meses antes de que se registren algunas de estas réplicas.
¿Qué ocurre bajo tierra después de un terremoto?
Amaya explicó que un terremoto puede producirse cuando la presión acumulada sobre las rocas llega a un punto en el que ocurre una ruptura.
Después de esa liberación, las rocas continúan intentando acomodarse hasta alcanzar nuevamente una condición de estabilidad. Es durante ese proceso cuando pueden generarse las réplicas.
Sin embargo, el experto también aclaró que no todos los movimientos sísmicos registrados posteriormente tienen necesariamente relación con el terremoto ocurrido días atrás.
No todos los sismos posteriores son réplicas
La ocurrencia de diferentes movimientos sísmicos después de un terremoto puede llevar a pensar que todos hacen parte del mismo fenómeno, pero no necesariamente es así.
De acuerdo con la explicación entregada por Amaya, una réplica corresponde al fenómeno que sucede después de un movimiento sísmico principal como consecuencia del proceso de reajuste de las rocas.
Por esta razón, establecer la relación entre un nuevo sismo y un terremoto anterior requiere analizar las características particulares de cada evento.
Terremotos y réplicas no se pueden predecir
Una de las principales inquietudes después de un terremoto es saber cuándo podría volver a temblar. Sin embargo, Amaya recordó que los terremotos no pueden predecirse y tampoco es posible determinar el momento exacto en el que ocurrirá una réplica.
Esta incertidumbre puede aumentar la preocupación de las personas después de experimentar un movimiento fuerte.
Ante esta situación, el experto señaló que la atención debe concentrarse en la preparación y en conocer cómo actuar frente a un nuevo evento sísmico.
¿Cómo prepararse ante un nuevo movimiento sísmico?
Entre las recomendaciones planteadas está establecer acuerdos dentro de cada hogar para definir previamente cómo actuar si vuelve a presentarse un terremoto o una réplica.
Las familias pueden determinar un punto de encuentro y conversar sobre los lugares en los que sus integrantes deberán ubicarse o reunirse ante una emergencia.
La preparación cobra especial importancia precisamente porque no es posible establecer con anticipación cuándo ocurrirá un nuevo movimiento.
Más que intentar saber cuándo volverá a temblar, la recomendación es estar preparados para saber cómo actuar cuando ocurra, manteniendo la información y la prevención como herramientas frente a la incertidumbre.





