Tras la atención inicial de la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto, en Guadalajara de Buga comienza a tomar fuerza una nueva necesidad: la reconstrucción de las viviendas afectadas. Para apoyar este proceso fue habilitado un banco de elementos para la construcción, mediante el cual se recibirán materiales, herramientas y equipos destinados a las familias damnificadas.
El llamado está dirigido no solo a ciudadanos, sino también a empresas, constructoras y al sector privado, con el propósito de convertir las donaciones en soluciones que permitan recuperar los hogares que sufrieron daños o quedaron completamente destruidos.
Cerca de 400 viviendas resultaron afectadas
De acuerdo con la información entregada durante la emergencia, cerca de 400 viviendas presentan algún tipo de afectación en Buga, desde daños menores hasta estructuras totalmente colapsadas.
Las visitas realizadas a las zonas afectadas han permitido identificar que, para algunas familias, las necesidades han comenzado a cambiar. Aunque la ayuda humanitaria y los alimentos siguen siendo importantes, existen hogares que ahora requieren materiales para reparar o reconstruir sus viviendas.
“A veces pensamos solamente en alimentos y hay familias que hoy tienen alimentos, pero que sus casas han quedado totalmente destruidas”.
Por esta razón, el banco de materiales busca canalizar la solidaridad hacia esta nueva etapa de recuperación.
¿Qué materiales se pueden donar?
Entre los elementos solicitados se encuentran cemento, bloques, ladrillos, tejas de zinc, varillas de acero, arena, grava y aditivos para concreto.
También se están recibiendo herramientas y elementos de protección necesarios para adelantar los trabajos, como guantes, cascos, gafas, linternas y cintas de señalización.
Los aportes serán destinados a las labores de recuperación de las viviendas afectadas por el sismo.
Llamado a empresas y constructoras para apoyar la reconstrucción
Uno de los principales llamados está dirigido al sector empresarial y especialmente a las compañías relacionadas con la construcción, para que se vinculen al proceso y contribuyan con las familias que perdieron sus viviendas.
La propuesta contempla incluso que empresas y constructoras puedan apadrinar viviendas totalmente destruidas, aportando los materiales y recursos necesarios para avanzar en su reconstrucción.
“La gente necesita reconstruir su vivienda y eso es lo importante, llegar directamente a las casas afectadas. Nos permite identificar cuál es la necesidad real”.
De la ayuda humanitaria a la reconstrucción
La emergencia entra así en una etapa en la que las necesidades de las familias comienzan a ir más allá de mercados y alimentos.
Para quienes perdieron parte o la totalidad de sus hogares, un bulto de cemento, una teja, un ladrillo, una varilla o una herramienta pueden representar el comienzo de la reconstrucción.
El llamado en Guadalajara de Buga es a mantener la solidaridad que se ha generado alrededor de las familias damnificadas y dirigir parte de ese apoyo hacia los elementos que ahora necesitan para recuperar sus viviendas.





