Las fuertes lluvias que persisten en el Valle del Cauca ya dejan consecuencias graves. Tres personas fallecidas en zona rural de Tuluá y afectaciones en al menos 27 municipios encendieron las alertas de las autoridades, que activaron reuniones extraordinarias y reforzaron la coordinación para atender nuevas emergencias.
Sala de crisis y monitoreo permanente
Desde la Secretaría de Gestión del Riesgo del departamento se informó que la Gobernación activó la sala de crisis y convocó a varios municipios del centro del Valle ante el incremento de precipitaciones, especialmente sobre la cordillera Central.
El monitoreo técnico, realizado junto a entidades meteorológicas y ambientales nacionales e internacionales, advierte que durante febrero, marzo y abril continuará la temporada de lluvias, por lo que se prevé la persistencia de emergencias asociadas a deslizamientos, crecientes súbitas y daños en infraestructura.
El llamado institucional se centra en mantener la articulación con alcaldías, organismos de socorro y consejos municipales de gestión del riesgo para responder con mayor rapidez ante cualquier eventualidad.
Emergencia en Tuluá deja víctimas mortales
Una de las situaciones más críticas se registró el fin de semana en el municipio de Tuluá, donde las lluvias provocaron una creciente súbita en una quebrada del corregimiento de Santa Lucía, en la zona rural alta.
El hecho dejó como saldo tres mujeres fallecidas, entre ellas dos menores de edad y una adulta, quienes fueron arrastradas por la corriente. Las autoridades lamentaron lo ocurrido y reiteraron la necesidad de extremar precauciones en áreas cercanas a ríos y quebradas durante las precipitaciones.
Más de dos decenas de municipios con afectaciones
El balance oficial indica que desde diciembre se reportan emergencias en al menos 27 municipios del departamento.
Entre las principales afectaciones se encuentran deslizamientos de tierra, daños en vías rurales y urbanas, interrupciones en acueductos veredales y dificultades de movilidad.
Municipios como Ansermanuevo, El Cairo, El Águila, Tuluá, Jamundí y Ginebra figuran entre los más impactados por la temporada invernal.
Las administraciones locales trabajan en evaluaciones técnicas para cuantificar daños y priorizar intervenciones.
Declarada la calamidad pública
Ante este panorama, el Valle del Cauca declaró la calamidad pública, una medida que permite agilizar la destinación de recursos, contratar de manera más rápida obras de mitigación y fortalecer la atención humanitaria a las comunidades afectadas.
Con esta figura se busca acelerar la respuesta institucional y reducir el impacto de las emergencias que podrían presentarse en los próximos meses.
Recomendaciones a la comunidad
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para estar atenta a cualquier señal de riesgo, evitar transitar por zonas inestables o cercanas a cauces durante lluvias intensas y reportar oportunamente emergencias a los organismos de socorro.
El seguimiento continuará de manera permanente mientras persista la temporada invernal en el departamento.





